HYPATÍA DE ALEJANDRÍA

Hypatya de Alejandría

Matemática, Astrónoma y filósofa

(Alejandría 370?-415)


Introducción:

En el siglo IV se dio en Alejandría un pequeño renacimiento científico, iluminado por la más famosa de todas las mujeres de ciencia hasta Marie Curie. Durante quince siglos se pensó que Hypatía era la única mujer de ciencia en la historia. Aun hoy en día, por razones que están más emparentadas con una visión romántica de su vida y su muerte que con sus verdaderos logros, es frecuente que sea la única mujer mencionada en las historias de las matemáticas y de la astronomía.[1]

Es la primera mujer de ciencia cuya vida está bien documentada. Aunque la mayoría de sus escritos se ha perdido, existen numerosas referencia a ellos. Y además, murió en un momento conveniente para los historiadores. Fue la última científica pagana del mundo antiguo, y su muerte coincidió con los últimos años del Imperio romano. Como no hubo adelantos significativos en matemáticas, astronomía ni física en ninguna parte del mundo occidental durante los mil años siguientes, ha llegado a simbolizar el fin de la ciencia antigua. La decadencia ya existía desde hacía varios siglos, pero después de sólo existieron la barbarie y el caos de los años de oscurantismo.

Entre los historiadores no se ponen de acuerdo en diferentes aspectos de su vida, siendo uno de ellos el momento de su nacimiento, unos en el 370 D.C.., mientras otros defienden que era una mujer mucho más vieja en el momento de su muerte (alrededor de 60), estableciendo su nacimiento en el año 355 D.C..

Al nacer, la vida intelectual de Alejandría se encontraba sumida en una peligrosa confusión. El Imperio romano se estaba convirtiendo al cristianismo, y era muy frecuente que los cristianos celosos sólo vieran herejía y maldad en las matemáticas y la ciencia: "los 'matemáticos' debían ser destrozados por las bestias salvajes, o bien quemados vivos".[2] Algunos de los padres del cristianismo resucitaron las teorías sobre una tierra plana y un universo en forma de tabernáculo. Los violentos conflictos entre paganos, judíos y cristianos fueron azuzados por Teófilo, patriarca de Alejandría. No era una época propicia para ser científico ni filósofo.

Su vida:

El padre de Hypatia, Theón, era un matemático y astrónomo que trabajaba en el Museo. Supervisó todos los aspectos de la formación de su hija, educándola en un ambiente de pensamiento. Según la leyenda, estaba decidido a que se convirtiera en "un ser humano perfecto" - ¡ y esto en una época en que se solía considerar que las mujeres eran menos que humanas!-, desarrollando para ella una rutina física para asegurarle un cuerpo saludable y una mente muy funcional. Entre ambos se creó una fuerte atadura al enseñarle y compartir su propio conocimiento, así como su pasión por la búsqueda de respuestas a lo desconocido. Era realmente una joven excepcional. La mayoría de los historiadores cree que superó el conocimiento de su padre a una edad muy joven Theón instruyó a Hypatía en el conocimiento de las diferentes religiones del mundo y le enseñó el arte de la oratoria, así como los principios de la enseñanza, lo que motivo que personas de otras ciudades vinieran a estudiar con ella. Viajó a Atenas y a Italia, impresionando a todos los que la conocieron por su inteligencia y su belleza. Al volver a Alejandría, se dedicó a la enseñanza de las matemáticas y la filosofía. El Museo había perdido su preeminencia, y Alejandría contaba con escuelas diferentes para paganos, judíos y cristianos. Sin embargo, enseñaba a miembros de todas las religiones, y quizá haya sido titular de una cátedra municipal de filosofía. Según el enciclopedista bizantino Suidas, "fue oficialmente nombrada para explicar las doctrinas de Platón, Aristóteles, etc".[3] Los estudiantes iban a Alejandría a asistir a las lecciones de Hypatia sobre matemáticas, astronomía, filosofía y mecánica. Su casa se convirtió en un centro intelectual, donde se reunían los estudiosos para discutir cuestiones científicas y filosóficas.

Su obra:

La mayoría de sus escritos de eran libros de texto para sus estudiantes. Ninguno ha permanecido intacto, pero es posible que partes de su obra estén incorporadas en los tratados existentes de Teón. Hay alguna información sobre sus talentos (astronomía, astrología y matemáticas) en las cartas de su alumno y discípulo Sinesio de Cirene, el rico y poderoso obispo de Tolemaida.

Su trabajo más importante de fue en álgebra. Escribió un comentario sobre la Aritmética de Diofanto, en 13 libros. Éste vivió y trabajó en Alejandría en el siglo III, y se le ha llamado "padre del álgebra". Desarrolló las ecuaciones indeterminadas (diofánticas), es decir, ecuaciones con soluciones múltiples. (Un ejemplo común de este tipo de problema son las diferentes maneras en que se puede cambiar una libra esterlina, empleando monedas de diferentes denominaciones: 50 peniques, 20 peniques, etc.) También trabajó con ecuaciones cuadráticas. Los comentarios de Hypatía incluían algunas soluciones alternas y muchos nuevos problemas, que luego fueron incorporados a los manuscritos diofánticos.

También escribió un tratado Sobre la geometría de las cónicas de Apolonio, en ocho libros Apolonio de Perga fue un geómetra alejandrino del siglo III a.C., a quien se deben los epiciclos y los deferentes para explicar las órbitas irregulares de los planetas. El texto de Hypatia era una vulgarización de su obra, facilitando el entendimiento de estos conceptos. Como sus antepasados griegos, sentía gran atracción por las secciones cónicas (las figuras geométricas que se forman cuando un plano pasa por un cono). Después de su muerte, las secciones cónicas cayeron en el olvido hasta comienzos del siglo XVII, cuando los científicos se dieron cuenta de que muchos fenómenos naturales, como las órbitas, se describían mejor por medio de las curvas formadas por secciones cónicas.

Theon revisó y mejoró los Elementos de geometría de Euclides, y su edición es la que todavía se emplea en nuestros días. Es probable que Hypatia haya colaborado con él para la revisión. Más tarde los dos escribieron juntos por lo menos un tratado sobre Euclides; también es autora de por lo menos uno de los libros de la obra de Theon sobre Tolomeo. Éste había sistematizado todos los conocimientos contemporáneos sobre matemática y astronomía, en un texto de trece libros que llamó modestamente Tratado matemático. Los eruditos árabes medievales le dieron el nombre de Almagesto ("Gran libro"). El sistema de Tolomeo siguió siendo el trabajo astronómico más importante que había hasta Copérnico, en el siglo XVI. Es posible que el Canon astronómico (las tablas que elaboró para los movimientos de los cuerpos celestes) haya formado parte del comentario de Theón sobre Tolomeo, pero también puede haber constituido una obra aparte.

Además de la filosofía y las matemáticas, se interesaba en la mecánica y la tecnología práctica. En las cartas de Sinesio están incluidos sus diseños para varios instrumentos científicos, incluyendo un astrolabio plano, aunque sin embargo otras fuentes fechan este instrumento por lo menos un siglo antes. Claudius Ptolomeo escribió sobre el astrolabio plano, su padre escribió un tratado que era la base para mucho de los que se escribió después en la Edad Media. El astrolabio plano se usaba para medir la posición de las estrellas, los planetas y el Sol, y para calcular el tiempo y el signo ascendente del zodíaco.

Hypatia también desarrolló un aparato para destilación de agua, un instrumento para medir el nivel del agua, y un hidrómetro graduado de latón para determinar la gravedad específica de los líquidos (densidad).

Alejandría en el siglo IV era un centro de estudiosos neoplatónicos. Aunque es posible que estudiase en la escuela neoplatónica de Plutarco el Joven y su hija Asclepigenia en Atenas, su tipo de neoplatonismo era más tolerante y estaba basado en las matemáticas.[4] Había rivalidad entre las escuelas neoplatónicas de Alejandría y Atenas; la escuela de Atenas daba importancia a la magia y a lo oculto. Para los cristianos, sin embargo, todo platónico era un peligroso hereje.

Su pensamiento:

Es un hecho indiscutible que Hypatia se enfrascó en la política de Alejandría. Uno de sus alumnos, Hesiquio el Hebreo, escribió: "Vestida con el manto de los filósofos, abriéndose paso en medio de la ciudad, explicaba públicamente los escritos de Platón, o de Aristóteles, o de cualquier filósofo, a todos los que quisieran escuchar [...] Los magistrados solían consultarla en primer lugar para su administración de los asuntos de la ciudad."[5]

Como pagana, partidaria del racionalismo científico griego y personaje político influyente, se encontraba en una situación muy peligrosa en una ciudad que iba siendo cada vez más cristiana. En 412 Cyrilo, un cristiano fanático, se convirtió en patriarca de Alejandría, y se desarrolló una intensa hostilidad entre él y Orestes, prefecto romano de Egipto, antiguo alumno y viejo amigo de Hypatia. Poco después de asumir el poder, Cyrilo empezó a perseguir a los judíos, a quienes echó de la ciudad a millares. Luego, a pesar de la vehemente oposición de Orestes, dedicó su atención a librar la ciudad de los neoplatónicos. Haciendo caso omiso de los ruegos de Orestes, Hypatia se negó a traicionar sus ideales y convertirse al cristianismo.

Así el obispo de Nikiu en sus crónicas nos cuenta:

"Y en esos días apareció en Alejandría una filósofa, pagana de nombre Hypatia, consagrada a las magias, astrología y músicas, engaño a muchas personas a través de la superchería satánica. El prefecto de la ciudad la honró, ya que le había engañado a través de su magia, dejó de asistir a la iglesia como había sido su costumbre, aunque encontrándose en una situación de peligro, volvió a asistir. No solo arrastró al gobernador sino a muchos otros creyentes. Habiendo decretado el gobernador un edicto en relación con el desarrollo de los espectáculos teatrales, y los ciudadanos que asistiesen a ellos. En cuanto Cyrilo fue nombrado patriarca, quiso conocer el sentido de este edicto. Había un hombre de nombre Hierax, un cristiano entendido e inteligente, seguidor del patriarca y obediente a sus deseos, y bien versado en el conocimiento de la fe cristiana, que acudió al teatro para conocer la naturaleza del decreto. Pero cuando los judíos le vieron en el teatro, clamaron "este hombre no viene con buenos propósitos, solo busca la provocación"..."

Su muerte:

El asesinato de Hypatia está descrito en la obra de un historiador cristiano del siglo V, Sócrates el Escolástico:

"Todos los hombres la reverenciaban y admiraban por la singular modestia de su mente. Por lo cual había gran rencor y envidia en su contra, y porque conversaba a menudo con Orestes, y se contaba entre sus familiares, la gente la acusó de ser la causa de que Orestes y el obispo no se habían hecho amigos. Para decirlo en pocas palabras, algunos atolondrados, impetuosos y violentos cuyo capitán y guía era Pedro, un lector de esa iglesia, vieron a esa mujer cuando regresaba a su casa desde algún lado, la arrancaron de su carruaje; la arrastraron a la iglesia llamada Cesárea; la dejaron totalmente desnuda; le tasajearon la piel y las carnes con caracoles afilados, hasta que el aliento dejó su cuerpo; descuartizan su cuerpo; llevan los pedazos a un lugar llamado Cinaron y los queman hasta convertirlos en cenizas (p. 308).

Los hechos ocurrieron en marzo de 415, justo un siglo después de que los paganos hubieran asesinado a Catalina, una erudita alejandrina cristiana. Los asesinos eran parabolanos, monjes fanáticos de la iglesia de San Cyrilo de Jerusalén, quizá ayudados por monjes nitrios. No se sabe si Cyrilo ordenó directamente el asesinato, pero por lo menos creó el clima político que hizo posible tan atroces hechos.[6]. Más tarde Cyrilo fue canonizado.

Orestes informó del asesinato y solicitó a Roma que se iniciara una investigación. Luego renunció a su puesto y huyó de Alejandría. La investigación se pospuso repetidas veces por "falta de testigos" y más tarde Cyrilo proclamó que estaba viva en Atenas. El brutal asesinato de Hypatia marcó el final de la enseñanza platónica en Alejandría y en todo el Imperio romano.

Con la difusión del cristianismo, la aparición de numerosos cultos y el caos religioso generalizado, el interés en la astrología y el misticismo sustituyó a la investigación científica. En 640 los árabes invadieron Alejandría y destruyeron lo que quedaba del Museo. Pero aunque Europa ya había entrado en la era del oscurantismo, la ciencia griega sobrevivió en Bizancio y floreció en el mundo árabe.

Aunque la vida de Hypatía acabó trágicamente, su obra permaneció y después Descartes, Newton y Leibniz extendieron su trabajo. Alcanzando logros extraordinarios para una mujer de su época. Los filósofos la consideraron una mujer de gran conocimiento y una maestra excelente.

"Fue una persona que dividió a la sociedad en dos partes: aquellos que la consideraban como un oráculo de luz, y aquellos que la veían como un emisario de las tinieblas". (Elbert Hubbard, p. 280.)

NOTAS

[1] El retrato de Hypatia pintado por Elbert Hubbard era fantasioso y sarcástico. Siguiendo la Crónica de Juan de Nikiu, un obispo copta que reescribió la historia según sus prejuicios cristianos, Hubbard aseguró que Hypatia hipnotizaba a sus estudiantes con artes satánicas (véase Parsons, p. 379). Otros autores la identifican como alquimista. Charles Kingsley, el popular novelista del siglo XIX, también escribió una vida ficticia de Hypatia. La mata a los 25 años en vez de a los 45, y la imagina como una fanática neoplatónica atrapada en las redes de la intriga política. Hypatia nunca se casó, y los historiadores discutieron durante siglos la cuestión de su castidad.

"The star lovers", de Richardson, ilustra el tratamiento que se daba a las mujeres de ciencia en las historias, en aquellos casos en que por lo menos se las menciona. Aunque tiene un capítulo sobre mujeres astrónomas, no hace caso de algunas de las más importantes, y en general ridiculiza a las que menciona. Gran parte del capítulo se dedica a los cráteres lunares que llevan los nombres de las astrónomas. A la cabeza de la lista se encuentra Hypatia: "Una mujer erudita que murió defendiendo a los cristianos [sic]." Le sigue Catalina: "una joven extremadamente sabia, de noble familia, que murió en 307 D.C.. defendiendo a los cristianos" (p. 173).

[2] McCabe, p. 271.

[3] Cit. en Marrou, p. 134.

[4] Más tarde la hija de Asclepigenia, Asclepigenia la Joven, se hizo cargo de la escuela de Atenas. En esta rama oriental del neoplatonismo también participaban otras mujeres, como Sosipatra, esposa del prefecto de Capadocia. La creencia general es que Hypatia era una neoplatónica dentro de la tradición de Plotino, pero Rist da pruebas de que la filosofía de Plotino no se estableció firmemente en Alejandría hasta fines del siglo V, y de que ni Hypatia ni Sinesio se interesaban especialmente en sus doctrinas.

[5] Cit. en McCabe, p. 269.

[6] Edward Gibbon (II, 816) sugiere que Cyrilo estaba tan celoso de la influencia y de la popularidad de Hipatía que "alentó, o aceptó, el sacrificio de una virgen, que profesaba la religión de los griegos". Rist (p. 223) sugiere que la turba estaba enloquecida por el ayuno de la cuaresma.

Alejandría

En el año 332 a.C. Alejandro el Grande entró en Egipto, donde fundó la ciudad de mármol de Alejandría, en la desembocadura del Nilo. Un siglo después, Alejandría era una metrópolis cosmopolita con un millón de habitantes y había sustituido a Atenas como centro de la ciencia griega.

 En 306 a.C. Tolomeo, un general de Alejandro, asumió el gobierno de Egipto y fundó la dinastía que llevó su nombre. Tolomeo, como Alejandro, había sido discípulo de Aristóteles. A su llegada a Egipto le afligió darse cuenta de que la investigación científica en ese país estaba totalmente enredada con la institución religiosa. Se dedicó a cambiar esta situación, poniendo los estudios científicos bajo los auspicios del Estado; fundó el Museo, un gran instituto dedicado a la investigación y a la enseñanza. (Aunque estaba ligado con el Liceo de Aristóteles, se parecía más a un moderno Instituto de Estudios Avanzados.) En el Museo estaban representadas todas las principales escuelas filosóficas de la Antigüedad; el gobierno empleó a más de cien profesores y construyó la gran biblioteca; un zoológico, jardines botánicos, un observatorio y salas de disección. Alejandría pronto albergó a algunos de los científicos más importantes del mundo antiguo. Cuando Egipto se convirtió en colonia romana en el año 30 a.C., Roma siguió siendo la sede del poder político, pero Alejadría se volvió el eje intelectual del imperio.

San Cyrilo

Patriarca de Alejandría y doctor de la Iglesia (375?- 444). Sucedió en la sede patriarcal de Alejandría a su tío Teófilo (412) y se mostró desde el primer momento apasionado defensor de la fe ortodoxa. Desempeñó un importante papel en la cuestión de la herejía nestoriana, cuya condenación consiguió en el Concilio de Éfeso (431). Su trabajo doctrinal versa sobre la elaboración de la doctrina de la Encarnación. Depuesto momentáneamente por Teodosio II fue pronto repuesto en su sede.

Bibliografía:

  • Alic, Margaret, "El legado de Hipatia. Historia de las mujeres en la ciencia desde la Antigüedad hasta fines del siglo XIX". Ed. Siglo XXI (1981). [El original es de 1986].
  • Gibbon, Edward, "The decline and fall of the Roman Empire", 3 vols., Nueva York, Modern Library, s.f.
  • Hubbard, Elbert, "Great teachers", vol. 1V de "Little journeys to the homes of the great", Cleveland, World Publishing, 1928.
  • Iacobacci, Rora F.: "Women in Mathematics", en The Arithmetic Teacher, 17 (1970), # 316-324.
  • Lesko, Barbara S., "The remarkable women of ancient Egypt", Berkeley, B.C.Scribe (1978).
  • Momigliano, Arnaldo (ed.) "The conflict between paganism and christianity in the fourth century", Londres, Oxford University Press, 1963.
  • Marrou, H.I., "Synesius of Cyrene and Alexandrian neoplatonism" # 126-150 de Momigliano, A.
  • McCabe, Joseph, "Hypatia", en Critic, 43 (1903), # 267-272
  • Osen, Lynn M., "Women in Mathematics", Cambridge (Massach.), MIT Press, 1974.
  • Parsons, Edward Alexander, "The Alexandrian library: Glory of the Hellenic world; Ist rise, antiquities and destructions", Amsterdam, Elsevier, 1952.
  • Perl, Teri, "Math equals: Biographies of women mathematicians + Related activities", Menlo Park, Ca., Addison-Wesley, 1978
  • Richardson, Robert S., "The star lovers", Nueva York, Macmillan, 1967
  • Rist, J.M., "Hypatia" en Phoenix, 19 (1965), # 214-225.
  • Socrates Scholasticus, "The murder of Hypatia" en A treasury of early christianity, Anne Fremantle (ed.), Nueva York, Viking (1953), # 379-380

Bibliografía en la red:

Hypatia en la red:

Michigan, USA

California, USA
Agnes Scott College, USAClarke University, USA


* El dibujo de Hypatia de Alejandria ha sido tomado de http://www.scottlan.edu/lriddle/women/hypatia.htm
* Mi agradecimiento a Salvador Guerrero, sin cuya colaboración, por el material suministrado, hubiese sido bastante dificultoso el concluir esta práctica


Realizado por: José Fco. Miras Ruiz  . Esta página es copia de la aparecida en: http://thales.cica.es/rd/Recursos/rd97/Biografias/43-1-b-Hypatia.html



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